2024, A CINCO DÉCADAS DEL SURGIMIENTO DE LOS CENTROS REGIONALES: LA POSIBILIDAD DE SU DISOLUCIÓN
El Sistema de Centros Regionales Universitarios fue conceptualizado hace 50 años como un proyecto de transformación universitaria dirigido a un propósito simple, pero de gran alcance: mejorar la formación de los agrónomos de la entonces Escuela Nacional de Agricultura para convertirlos en sujetos de cambio en el campo mexicano y hacer realidad el carácter nacional de la naciente Universidad Autónoma Chapingo. En 1974, en un contexto nacional de gran efervescencia social y universitaria, el argumento para establecer la primera experiencia y la raíz de este proyecto universitario en el trópico húmedo fue tan contundente como concreto: Para formar profesionales capaces de entender y mejorar la agricultura mexicana resulta imprescindible reconocer la diversidad de sus regiones. Y de manera correspondiente se entendió que era imposible mejorar la enseñanza sin realizar investigación y que el sentido último tanto de la investigación como de la docencia desde una perspectiva transformadora no podía ser otro que la vinculación a los problemas concretos de las regiones. De esta manera la integración de las funciones sustantivas se convirtió en la divisa principal y el distintivo del Sistema de Centros Regionales.La presente nota introductoria a esta página digital no pretende condensar la historia de los Centros Regionales. En los 50 años que han transcurrido desde los primeros trabajos en Puyacatengo, Tabasco hasta la fecha, ha corrido demasiada agua bajo los puentes y la comunidad académica de Centros Regionales, tan diversa como numerosa, se ha transformado, así como también han cambiado el contexto y las condiciones específicas en que realiza sus tareas, Cada centro regional tiene su propia historia y también como Sistema de Centros Regionales tenemos una historia compartida.
I
Al mencionar algunos de los hitos más importantes de este recorrido, entre los que destaca la conceptualización y construcción de la Unidad Regional Universitaria Sursureste, queremos subrayar la importancia de realizar una reflexión colectiva en torno a los sucesos de 2024 que ponen en entredicho la continuidad de una estructura académica con gran potencial transformador en las regiones del país. Nos referimos a la distribución presupuestal realizada este año por la cual, por primera vez desde la creación de la Coordinación de Centros Regionales, la Administración Central se arroga la atribución (mediante acuerdo del Consejo Universitario) de asignar directamente el presupuesto a los centros regionales que desempeñan directamente la función docente, a saber: CRUCEN, CRUPY, CRUO, CRUCO, CRUS y CRUAN, con lo cual se desfonda al Consejo Directivo, principal órgano representativo de gobierno del Sistema de Centros Regionales. De manera correspondiente, en el proceso que en estos momentos se realiza de revisión y actualización del Estatuto Universitario, un sector significativo de los comisionados designados para esta tarea plantea que los Centros Regionales deben limitarse a su naturaleza de instancias de apoyo académico, lo cual implicaría un retroceso de casi 40 años.
II
Desde sus orígenes el Sistema de Centros Regionales –que hoy constituye una comunidad académica madura y en proceso de relevo- ha logrado desplegar su potencial y contribuir a consolidar el carácter nacional de la institución a contracorriente de la estructura centralizada que caracteriza a la Universidad Autónoma Chapingo. Y es necesario hacer notar que sus principales avances –que son también de la institución- han sido producto de la reflexión colectiva y de la consecuente construcción de consensos mediante procedimientos democráticos de amplia participación. Nuestro mecanismo validado por la experiencia han sido los Congresos Resolutivos, mediante los cuales la comunidad académica de Centros Regionales ha preservado el derecho a decidir su rumbo.
III
La coyuntura de este año 2024, sintetizada en el hecho concreto de la fractura presupuestal del Sistema de Centros Regionales Universitarios y en el preocupante rumbo del proceso de revisión del Estatuto Universitario, seguramente puede ser objeto de diferentes valoraciones y explicaciones. Y resulta evidente que la difícil circunstancia que vive Centros Regionales como proyecto universitario es también producto de dinámicas internas que están sujetas a interpretaciones distintas y en torno a las cuales seguramente todos guardamos alguna responsabilidad. Todo ello indica la necesidad de abrir un amplio proceso de diálogo y reflexión en torno al rumbo de los Centros Regionales.
IV
Sabido es que los Centros Regionales lograron con prontitud fundamentar su desarrollo mediante una conceptualización y método para el estudio de la agricultura regional y para hacer efectivo el carácter nacional de la Universidad Autónoma Chapingo. Su rápido crecimiento y el restrictivo marco institucional explican que en 1988, mediante el Primer Congreso Resolutivo, nuestra comunidad rompiera con la noción de apoyo académico consignada en el Estatuto y emprendiera la ruta para formular nuestros propios programas docentes; en consecuencia en 1991 inició cursos la Maestría en Ciencias en Desarrollo Rural Regional y en 1995 la Carrera de Ingeniero Agrónomo Especialista en Zonas Tropicales, con sede en el emblemático Puyacatengo y con el soporte de los centros regionales de Huatusco, Oaxaca y la Península de Yucatán, sedes en las que más adelante, junto con el centro regional de Zacatecas, se instalaría el programa Propedéutico, lo que derivó en un significativo crecimiento de la infraestructura y presupuesto en los mencionados centros, en el incremento de la matrícula institucional y, por ello en un importante avance hacia la consolidación del carácter nacional de la Universidad Autónoma Chapingo.
Atentamente
Juan Ángel Álvarez Vázquez, Julio Baca del Moral, Willelmira Castillejos López, Artemio Cruz León, León Márquez Ortiz, Rafael Ortega Paczka, Elba Pérez Villalba, César Adrián Ramírez Miranda, Cristóbal Santos Cervantes
Sin adelantar interpretaciones o juicios sobre la coyuntura actual, con esta comunicación, abrimos este espacio digital y horizontal a las opiniones y aportes de los compañeros y compañeras interesados y, especialmente, hacemos un llamado a las comunidades de los centros regionales, a iniciar un proceso de amplia reflexión y discusión que desemboque en la realización del VI Congreso Resolutivo del Sistema de Centros Regionales, en octubre de 2024, conducente a que como producto de una construcción colectiva definamos de manera responsable y soberana el rumbo sobre el que caminaremos los próximos años para beneficio de la institución y de la sociedad rural a la que nos debemos.
¡CINCUENTA AÑOS DE CONSTRUCCIÓN ACADÉMICA DE LOS CENTROS REGIONALES NO PUEDEN BORRARSE MEDIANTE UNA DECISIÓN EXTERNA!
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